Recomendaciones: Lima Independiente II

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A partir de este 16 de junio se realizará la segunda edición del Festival de Cine Lima Independiente, un encuentro dedicado a aquellas propuestas arriesgadas y vanguardistas que no encuentran espacio en la cartelera y como es lógico, no tiene la difusión y atención que muchas de ellas requieren. Así que por nueve días, más de 100 películas estarán al alcance del cinéfilo más exigente y siguiendo la sana costumbre del año pasado, el ingreso será libre a todas las funciones. Otro punto a resaltar es que este año se suman dos nuevos locales de exhibición como son: el auditorio Armando Robles Godoy (Museo de la Nación), el auditorio del Centro de Innovación y Emprendimiento de la Municipalidad de Los Olivos (El Cine-Club CIELO que estará bajo la conducción del crítico Rodrigo Portales), a los ya conocidos Centro Cultural de España, Cine-Club Pueblo Libre y el clásico Centro Cultural de la Universidad Cayetano Heredia, donde este tipo de películas se exhiben regularmente desde hace ya varios años.

Podemos recomendar algunas que ya hemos tenido oportunidad de ver con anterioridad; y otras, que vienen precedidas de muy buenos comentarios lo que las convierte en cintas de visión obligatoria dentro de la amplísima oferta cinematográfica del evento.

De la Selección Oficial (15 títulos)

“Papirosen” de Gastón Solnicki, ganadora de la sección argentina del reciente BAFICI, es el sentido documental sobre la familia judía del mismo cineasta. A partir de un collage de imágenes y grabaciones caseras, se redefine el pasado y el presente e interconecta eso que frecuentemente llamamos árbol genealógico.

“Yatasto” y “Salsipuedes”, son dos muestras del nuevo cine cordobés, ese movimiento fílmico del que tanto hemos escuchado ya podrá verse en nuestro país. “Yatasto”, de Hermes Paralluelo, es la historia de tres niños cartoneros en su labor de sobrevivencia diaria; mirada costumbrista, planos largos, que nos describe la vida cotidiana de unos pequeños trabajadores, de los desplazados, de los invisibles sociales, que a pesar de estar rodeados de tanta miseria, nos demuestran sin ningún maniqueísmo de por medio, que la frescura y el humor propio de su edad, la siguen conservando.

La cinta de Mariano Luque, “Salsipuedes” (foto central), seleccionada para el Foro Joven del 62° Festival de Berlín, fue la mejor cinta argentina que pude apreciar en el reciente BAFICI. Un matrimonio acude a un bello paraje de la sierra cordobesa a encontrarse con la madre y la hermana de la esposa, pero lo que en apariencia debiera ser una agradable reunión familiar, es solo la fachada, solo la superficie de una realidad atroz, la violencia contra la mujer convertido en una costumbre social y familiarmente aceptada de modo tácito. Lo que subyace debajo de los diálogos de los protagonistas, las miradas, las frases finales, esas malas intenciones que resuenan en las conciencias del espectador, aquí no admiten discusión alguna. Solo es algo que se trasmite, como un legado de violencia, de generación en generación, al interior de nuestra sociedad.

“Madre e hija” del brasilero Petrius Cariry, es una apuesta por un cine artístico, hermético, de una enorme belleza y lirismo que nos remite al cine de Sokurov así como al de su compatriota Glauber Rocha. Una mujer, después de muchos años, retorna al hogar de su madre para que conozca y dar sepultura a su bebe muerto. A partir de un extraño rito fúnebre, se nos muestra el nordeste árido como el improbable lugar de un reencuentro filial, del que apenas se da información a cuentagotas pero que irremediablemente está regido por la tragedia y ancestrales costumbres paganas.

También destacan “Sentado frente al fuego” del chileno Alejandro Fernández Almendras (quien ganó el premio APRECI con su opera prima “Huacho” en el 13 Festival de Lima), “Malaventura” debut del mexicano Michel Lipkes, “Corta”, segundo trabajo del colombiano Felipe Guerrero (“Paraíso) y la argentina “Tierra de los padres” de Nicolás Prividera, cuya exclusión del último BAFICI generó toda una polémica, pues en opinión de algunas fuentes confiables se trata de la gran película argentina del 2011. Veremos.

De las Otras Secciones

En la competencia nacional interesa “El Ordenador”, el esperado segundo trabajo de Omar Forero tras “Los actores”. Será precisamente esta la sección que evaluará el jurado APRECI (Asociación de Prensa Cinematográfica del Perú) que estará integrada por los críticos Diego Cabrera, Andrés Mego y Raúl Ortiz.

La película inaugural del certamen será “Las Pibas”, de Raúl Perrone, delicado retrato sobre la amistad/ amor entre dos jóvenes marginales del gran Buenos Aires. A partir de diálogos que más parecen el ensayo de una puesta en escena o los registrados por una cámara escondida, se va tejiendo ante nuestros ojos la realidad, improvisada o no, de una pareja que ansía con todas sus fuerzas un mejor porvenir.

Las dos películas programadas como Funciones Especiales, son de lo más atractivas pues son dos propuestas que rompen esquemas, cada cual a su manera. “Verano” del chileno José Luis Torres Leiva, narra diversos episodios en la vida de una serie de personajes mientras visitan un balneario chileno. Así de difuso y de sugestivo resulta esta aproximación a las existencias de un grupo de personas, cada una con sus propios pesares y circunstancias. Todo esto registrado bajo un aura melancólico, propio de los recuerdos, aunque aquí precisamente se trate de atesorar aquello que fácilmente pueda ser descartado de cualquier grabación casera. La otra cinta es “Buenas noches España” de Raya Martin, experimento lúdico, juego de ilusiones, desafío a los canones narrativos establecidos, reflexión acerca de las posibilidades del lenguaje cinematográfico. Puedes tener al acercamiento que desees a esta película pero, en definitiva, en cada una de sus imágenes está plasmado el talento de su autor.

Finalmente de la Sección Documental resaltan las argentinas “La parte automática” de Ivo Aichenbaum” y “La Casa” de Gustavo Fontán. El primero es un sobrio documental sobre el reencuentro de un hijo con su padre exiliado décadas atrás, sobre la búsqueda de aquella figura paterna que en algún momento desapareció de la vida del cineasta. Mientras que el segundo es la evocación de la vida en familia en cada uno de los rincones de la casa que los vio crecer. O mucho mejor, el recuerdo de esa casa, en primera persona, a través de cuidadas y emotivas imágenes.

Más información del Festival en:

http://www.limaindependiente.com