Mujeres en el Cine: IFF Panamá 2018

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La mañana del sábado se llevó a cabo de una de las mesas redondas más inteligentes y pertinentes del certamen, y llevaba por nombre: El rol de las mujeres en un mundo globalizado. Estuvo integrado por las siguientes profesionales del cine: Anna Serner, directora ejecutiva del Instituto de Cine de Suecia; Vania Catani, productora brasileña de Bananeira Films; Laura Michalchyshyn, productora y co-fundadora del festival de Sundance; las actrices Laura Gómez (Sambá) y Judith Rodríguez (Cocote). Como moderadora estuvo la propia directora del IFF Panamá, Pituka Ortega; y para poner en contexto el tema, dio a conocer una serie de datos estadísticos que evidenciaban más que cualquier opinión la actual y grave problemática de la mujer.

Algo que interesó mucho a la audiencia que se dio cita en la Sala 1 del Cinépolis Multiplaza, fue que cada una de las invitadas abordó el tema del desafío que enfrentan las mujeres a partir de la experiencia personal. Cada una desde su país y el sector del audiovisual donde se desempeña, dejó en claro que la igualdad de género es algo urgente para el rescate de las mujeres, quienes tienen que lidiar cotidianamente en una sociedad eminentemente machista.

La brasilera Vania Catani, que participa del IFF Panamá con dos películas: Zama, de Lucrecia Martel, y La película de mi vida, de Selton Mello; le dedicó sus primeras declaraciones al expresidente Lula, que en estos momentos sufre de una injusta carcelería. “Estoy muy apenada por la crisis que estamos atravesando. Siento que la democracia está muriendo en mi país”, declaró visiblemente afectada la reconocida productora.

Sobre el tema apuntó, “Desde niña sabemos que no nos respetan como iguales. Tenemos que convivir con el acoso de los varones, pero eso no se queda allí. En la vida profesional, también se tiene que lidiar con ello en todos los niveles. Incluso en la última película que trabajé tuve que intervenir ante un episodio de este asedio. Dentro de todo, lo bueno es que las mujeres tenemos el coraje para denunciar y contar lo que nos pasa”. Asimismo, nos informó que el 42% de las empresas productoras en su país están manejadas por mujeres. En su empresa Bananeira Filmes, el 80 por ciento del personal son mujeres. Para la productora, esto es una forma de empoderar a las mujeres en la industria del cine en Brasil y ayudar a igualar la producción de hombres y mujeres. Como dato penoso anunció que en Brasil se esté gestando el primer manual para varones contra el acoso laboral.

Catani, considera “el feminismo es un fenómeno urgente y necesario”, por ello la lucha de las mujeres es diaria y apenas está comenzando.

Por su parte la actriz Laura Gómez, (Sambá) confesó que su primera experiencia sobre la desigualdad de género proviene de la escuela, con los cursos diferenciados. Un sistema que prepara a las mujeres para ser buenas esposas y a los varones en asuntos técnicos, como la ingeniería. “¿Por qué tenía que jugar con las muñecas si yo quería los G.I. Joe?”, comentó. Desde aquellos tempranos años, viene su cuestionamiento; pero también tuvo la franqueza de asegurar que la mujer caribeña tiene buena parte de responsabilidad en la vigencia atroz del machismo al interior de los hogares.

“El patriarcado es un antiguo y aún vigente sistema de poder entre nuestros pueblos. Este sistema empodera al hombre, y como resultado hay mucho poder en las manos de unos pocos. Tampoco creo que lo opuesto, un matriarcado sea lo mejor. Afortunadamente en estos tiempos, esta opresión está cediendo, y por ello es que surge el feminismo”. Gómez considera que en estos momentos la presencia de las mujeres en instancias de liderazgo es fundamental, y por supuesto que también se requieren auténticos hombres feministas.

La actriz dominicana Judith Rodríguez, que atraviesa uno de los mejores momentos profesionales con el suceso de Cocote y Carpinteros, nos narró que desde el colegio se sentía como “anormal” por no encajar en los estereotipos que la sociedad le brindaba.  “La vida es una constante búsqueda de quienes somos. Mi madre quería que yo sea una feliz mujer casada con hijos y mi padre que sea una exitosa profesional y la primera presidente de República Dominicana.

Su intervención dejó en claro, que todos debemos de “desinstalarnos el chip machista, que traemos desde la cuna. Ya que nuestra existencia se trata de ser humano, de ser igual, de equidad”. En ese sentido, considera que el feminismo debe ser una búsqueda de equidad, que desde hace décadas debió suceder. Todo con el propósito mayor que las futuras generaciones “vengan mejorados, con un nuevo chip”.