6º Festival de Cine de las Alturas: Hablamos con su director artístico

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A pocas semanas del inicio de una inédita edición online del Festival Internacional de Cine de Las Alturas (11 al 20 de septiembre) conversamos con Marcelo Pont, uno de sus directores artísticos. Y lo hacemos -para no desentonar- haciendo uso de la virtualidad, para así despejar algunas dudas y la mucha curiosidad que nos genera un festival al que podrás acceder desde la comodidad de tu hogar con una sola condición, tienes que radicar en uno de los varios países que conviven con la majestuosa cordillera de los Andes.

Ante de la imposibilidad de hacerlo presencial, el Festival optó por adaptarse a las circunstancias, maximizar los recursos y realizarlo de todos modos, en lo que considero es un salto cualitativo de mucha ambición. Hacerlo integrador como es el espíritu del certamen, y generoso, pues será gratuito para todos los países andinos.

Resumiendo, todos los cortos estarán habilitados todos los días y los largometrajes internacionales en competencia sólo tres por día. Tendrán acceso todos los países andinos, es decir: Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela. Y además en la página web del Festival (https://cinedelasalturas.com.ar/) , los espectadores también podrán votar por sus filmes favoritos para determinar la película ganadora del premio del público. También habrá charlas, talleres y actividades especiales durante los diez días y la gran novedad será el autocine que se instalará en inmediaciones del Parque San Martín, en la ciudad de San Salvador de Jujuy.

 

¿Hubo algún momento en que se dudó de realizar el Festival en medio de la pandemia?

No, apenas nos enteramos de la situación, de como venía el tema de la cuarentena en los otros países. Aquí todavía no había comenzado. De inmediato, nos pusimos en contacto todo el equipo y lo hablamos. Justo había sucedido la cancelación del BAFICI.  Eso para nosotros, no era una opción. Teníamos tiempo hasta septiembre para encontrarle la vuelta y la propuesta era hacerlo online, obviamente.

Nunca dudamos que debía hacerse el festival, y nos pusimos a trabajar desde el día cero para que así fuera. Imagínate la complicación para cambiar de un festival que es presencial, y que además nosotros propugnamos porque así sean los festivales. La esencia de un festival de cine es encontrarse. Como estuvimos tú y yo, el año pasado. Estrechando vínculos. De hecho nos hicimos muy amigos conociéndonos durante el festival.  Y entre los mismos directores, productores; es así de donde se originan las oportunidades de las coproducciones. Todo ello es fundamental, lo presencial de un festival. La sala y el calor de los aplausos. La discusión del público. Pero ante la evidencia, dijimos hay que pasarlo a una versión online con un sistema de streaming. Y nos pusimos a inventar otro festival.

Lo primero que dijimos es que uno tiene que sentirse que está yendo al festival de siempre. Aquel festival que nosotros queremos tanto, que ya tiene una identidad muy fuerte. Pero en lugar de ir a la Plaza, donde siempre fue el punto de encuentro. Ahora la página web se convierte en el nuevo punto de encuentro.

¿Cómo ha sido el trabajo de congregar y convencer a todos los productores de las películas en concurso para que formen parte de una edición online? ¿Cómo se ha llevado a cabo este nuevo desafío?

Entre los grandes desafíos -que bien dices- que tuvimos. Primero vimos todas las películas que se presentaron a la convocatoria e hicimos un trabajo de selección muy minucioso. Lo hicimos con una curadoría, donde vamos armamos una partitura para que haya de todo un poco, que sea muy variada, que toquemos todos los tópicos, los temas. La trata de personas, en un caso. El trabajo femenino, en otro. Hasta temas de inclusión, como la historia de un profesor homosexual en una provincia argentina que es poco gentil con ese tipo de situaciones. También con los documentales, buscamos que haya una gran variedad y que además de lo independiente e interesante sean atractivos para el público común, porque nosotros seguimos propiciando que con el tiempo el espectador jujeño se vuelva cinéfilo. Todo esto fue una primera parte.

Luego vino la parte que me insinúas y que fue la más complicada de todas, porque fue negociar. Hubo producciones que me decían, yo te puedo dar la película para tales países menos para Perú, y nosotros respondíamos, no, la competencia es en todos los países. Entonces, no puede no estar Perú, entonces buscamos otras. Y así, dentro de las películas que teníamos, nos fuimos acomodando. Por suerte, fueron muy pocos los casos. Habrán sido 3 o 4 películas con las que no pudimos llegar a un arreglo.

Entonces, en la dificultad encontramos el beneficio. Si bien este año, no es todo lo que usualmente realizamos. Lo que ofrecemos, es la posibilidad que se va a poder ver en todos los países andinos. Lo cual para nosotros es fantástico. Y para el público andino, es otra experiencia, porque muchos van a poder ver el festival del que han oído hablar y para muchos otros, que nunca en su vida lo han oído nombrar, van a tener la oportunidad de conocerlo.

Lo que arreglamos es que cada película tiene 24 horas para verse. Así uno puede armarse su programación, ingresando a nuestra página web e inscribiéndose en la plataforma para ver todas las películas gratuitamente, desde todos los países la región andina.

Esto lo realmente atractivo que no se si suceda en algún otro festival. Vas a poder ver toda la competencia y además votar, desde el lugar donde estés. Siempre manteniendo, la premisa que sea absolutamente gratuito, y nuestra idea promocional que Latinoamérica vea su propio cine.

Dada la situación actual de nuestros países. ¿Cómo ha sido posible solventar un festival así de ambicioso? Gratuito y para toda la región ¿Tiene un número limitado de visionados?

Primero, no hay límite para el público. Lo vamos a ir midiendo para que no haya perdida de calidad. Eso lo hemos chequeado  para ir reconduciendo el streaming para evitar se trabe la señal. En el caso sea tan exitoso, voy a estar contento y también muy avergonzado por no estar dando el servicio que debemos. Si sucede esto excepcional, vamos a tener que limitar alguna película que tenga mucha demanda, pero realmente no lo creo.

Nuestro festival al estar dentro de la currícula de los eventos culturales del año para la provincia, está solventado en gran medida por la provincia de Jujuy. Nosotros tenemos un Ente Autárquico que todos los años presupuesta lo que se va a gastar el año siguiente. Además en la Argentina, tenemos el CFI que es un ente federal de inversiones que también hace un aporte, al tratarse el Festival de un evento cultural federal que además trasciende las fronteras. Y de todos modos, aunque parezca increíble, este año que es uno de lo más complicados. Dramático en la parte económica para todos nuestros países. Pero como nosotros, ya lo habíamos previsto. Es decir, termina un festival y a lo sumo para el fin de ese mismo año ya tenemos el presupuesto tramitado para la siguiente edición.

También el hecho de hacerlo online, tenemos costos por un lado. Pero tambien redujimos muchísimos otros. Por ejemplo, nosotros nos hacemos cargo de los pasajes y las estadías de hoteles, de todos nuestros invitados. Tu eres testigo, que los tratamos de la mejor manera que podemos en la provincia. En lo general, nunca hemos tenido una queja, sino todo lo contrario. Para nosotros, el Festival de Las Alturas es el festival al que nosotros nos gustaría ir. Eso es muy costoso, y es un dinero que hemos podido ahorrar.  Eso volvió viable todo el proyecto del festival.

El aspecto de formación de público que es  prioritario para  este festival, ¿como se va a llevar a cabo en esta nueva versión?

Al tratarse de un certamen online, podrá verse desde cualquier lugar de la provincia. Justamente estamos armando un sistema de comunicación para simplificarlo, que no sea para nerds. Todo claro para que en el interior de Jujuy se entienda y se enteren del festival.

¿Los directores tendrán oportunidad de presentar sus películas?

Pensamos que hacer charlas con cada uno de los directores iba a ser algo complejo, así que decidimos que cuando uno entre a la plataforma vea primero el spot del festival, luego cada director presentará brevemente su película, y finalmente la ves. Osea, todo espectador se encuentra con el director hablando de su producción, tal cual sería en la sala. Osea replicamos toda la experiencia, a  nivel digital. Lo cual además, tiene la ventaja que a veces uno no fue la función donde estaba el director presentando su película. Todo lo fuimos resolviendo, para que en definitiva no se extraña nada, excepto lo presencial.

Buscamos que la gente tenga la experiencia, que tu, yo, que la gente que ha ido al festival conoce. Es reconfortante estar en un festival donde uno se siente cerca de la gente, de los directores y en un entorno hermoso. Esto último no se va a poder palpitar, pero sí la esencia de un festival que es amigable, especialmente para aquellos que no han podido ir nunca.

¿De alguna manera se replicará lo que es un clásico del Festival, “El Tour de las Alturas”?

Como no vamos a tener, ese famoso tour de Las Alturas que es una de nuestras joyitas. Vamos a pasar videos para quienes no conozcan, preparados por nuestra Film Comission con algunos de los mejores paisajes de la provincia. Por lo menos van a enterarse de que estamos hablando en estos momentos.

¿Cual sería para ti la identidad, lo que caracteriza o diferencia al Festival de Las Alturas?

Fundacionalmente, nuestro festival se ubica en un lugar que es una joya, tanto espacial como histórica. Jujuy es uno de los lugares emblemáticos de la cordillera; y su razón de ser, es relacionarse con todos los demás países a través de la cordillera. Y eso es algo que la gente lo verífica cuando se encuentra en el festival. Quien viene de Perú o Colombia, Venezuela inclusive, se encuentra con que la idiosincrasia y la cultura es muy similar. Se encuentran en casa.

Buscamos que nuestros países se reencuentren a través de la cultura y las culturas que se han ido sumando, como las originarias, como la Incaica. También la libertaria, la que unieron nuestros libertadores a través -también- de la cordillera. Pues nuestro continente se independizó a través de su cordillera, donde dieron frutos las estrategias de Bolivar y San Martín; que por más que tuvieran sus diferencias, el fin era el mismo.

Toda esta cultura es un autopista cultural que nunca se ha aprovechado, y así la llamamos nosotros. Que ya existe y nunca la transitamos. Es una tontería, porque siempre se ha intentado con la política y los discursos hacer una épica de la únión y la confraternidad, pero nunca se usó lo más elemental que es la cultura, real y genuina. Y el cine es un vehículo muy rápido. Esta posibilidad de unir esta autopista cultural, la vimos y nos dijimos, esto es lo que tiene que transitar nuestro festival.

Desde nuestros inicios, nos dimos cuenta de un cine muy particular en toda la región andina. Tiene una personalidad que mucha gente no conoce, por eso mismo porque tenemos una cultura muy en común. Mucho más,a veces, que entre Argentina y Brasil o Paraguay, que si bien somos cercanos pero las bases son otras.

Otro rasgo distintivo, es no caer en la obviedad. No somos un festival de chullo, poncho y quena, sino que tenemos las identidades distintas de cada uno de nuestros países andinos. Buscamos también, ofrecer un cine lo más independientemente posible, que tenga la más alta calidad en cuanto a su factura, y sobretodo hacemos mucho hincapié en la calidad de su guión. A su vez, buscamos que sea un cine accesible en lo posible. Si tenemos una película de lo más extraña, independiente y es una maravilla, obviamente que entra. La gente tiene que ver de todo. Y así empezarle a gustar otro tipo de cine, porque la vio por primera vez en nuestro festival. Buscamos ofrecer una variedad grande para que justamente esa formación de publico se pliegue y no huya de las salas. De ello hemos sido testigo a lo largo de los años. Por pretender ser los excesivamente cinéfilos, después uno va a las salas y solo hay 3 o 5 personas. El publico se siente como expulsado de ese cine, porque no lo entiende. Esto no sucede en espacios donde ya existe un publico formado y que ya entiende de estas narrativas como Mar del Plata o Cartagena de Indias, por ejemplo.

Trabajamos todo el año porque siempre queremos que sea un festival posible, realizable, que pueda mantenerse en el tiempo y construirlo de a pocos, con paciencia. Sin quemar etapas, porque nosotros tarde o temprano no estaremos, y el festival quedará para la provincia. Ojala que sea como los grandes festivales y dure mucho tiempo. Siempre creímos que encontrando un lugar muy atractivo, como puede ser Cannes o Venecia, que no solo es el festival sino que uno quiere estar ahí, porque son lugares preciosos. Ello es un valor intrínseco que es un potencial, y luego una muy buena programación, que sea lo mas amigable posible, para que la gente se encuentre incluida y no rechazada. Todo ello lo tenemos en Jujuy, e insisto no con un gran costo. Somos siempre cuidadosos de nuestras cifras, porque siempre nuestro objetivo ha sido buscar lo viable.

Y un detalle final, y muy importante, el 98% del personal es de la misma provincia. Osea, todo lo que hace queda en la misma provincia de Jujuy. Salvo cuando tenemos que hacer algún tramite muy específico, es que nos vamos a donde atiende Dios, es decir, la capital.