Las 5 claves de SOLTERA CODICIADA

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  • NUNCA CONFÍES EN EL TRAILER. Está claro que el cine peruano comercial busca atraer la mayor taquilla en el menor tiempo posible y como se sabe la publicidad de por sí es engañosa. La gente de Tondero disfraza a “Soltera codiciada”, su reciente inversión audiovisual de alocada comedia, cuando en realidad se trata de un drama femenino con pinceladas de comedia, o dramedia, como le dicen los entendidos. Resultado: Una gratísima sorpresa.
  • DIRECTORA VERSÁTIL. En su anterior película “Solos”, Joanna Lombardi ya había mostrado chispazos de un humor sutil e inteligente, producto de la cotidianeidad y complicidad entre los cinéfilos emprendedores de la pantalla inflable. En esta oportunidad, comparte la dirección con Bruno Ascenzo, quien quizá sea el responsable de mantenerla en los cauces de lo “comercial” para que la solvente realizadora pueda escudriñar entre las emociones de su muy interesante personaje central.
  • UN ROL A LA MEDIDA. En un año donde Patricia Barreto se lleva los mayores elogios por su protagónico en “No me digas solterona”, Gisela Ponce de León no se queda atrás, y con su María Fe, logra el que es hasta hoy, su mejor desempeño para la gran pantalla. Un retrato femenino, frágil y contradictorio, como debe de ser, y lo más importante: que en ningún momento cae en la caricatura o lo chirriante. Ya era hora, que el cine peruano recompense a una actriz que hasta ahora nos había regalado innumerables muestras de su talento en el teatro.
  • AUTOAYUDA SÍ, ¿PORQUE NO? Una joven destrozada por un fracaso amoroso, busca repararse por sí misma; empoderandose en ese proceso, para finalmente asumir el control de su vida. De eso se trata “Soltera codiciada” en esencia, pero lo hace proponiendo humanidad  y verosimilitud, no a los trompicones ni lecciones forzadas como en “Siete semillas”. A aprender de los aciertos, Tondero. Posiblemente, mucho de la identidad y voz propia que logra apreciarse en la película, tenga que ver con el hecho que Lombardi sea un miembro importante de la productora del pájaro azul.
  • JELY. Tengo que confesar que su pequeño papel era lo único rescatable de “Siete semillas”. Ahora que tiene mucho más espacio, no lo desaprovecha. En “Soltera codiciada”, Jely Reátegui demuestra cuánto sabe de comedia. De la reacción inmediata, el ritmo pertinente y el gesto preciso. Su función -qué duda cabe- es la de desbalancear el drama romántico, y aportar el ingrediente humorístico, uno que es sincero a ultranza y sin filtro. Vale.